miércoles, 23 de mayo de 2012

Elección del arnés: evitando riesgos con una mejor valoración e implementación

El uso de un arnés está sujeto a un conjunto de factores variables que incluyen las características del usuario y el tipo la tarea a realizar. Para dar respuesta a esta variabilidad, Adom cuenta con una gama muy completa de arneses tanto en modelos como en tallas. Durante estos meses os hemos ido presentando algunos de ellos y hemos podido ver como un arnés de baño puede ofrecer un buen soporte, que hay soluciones para dejar el arnés puesto en la silla, para prevenir úlceras por fricción, para una persona que necesita tener las piernas separadas o al contrario, para aquella que necesita mantenerlas juntas…

La valoración y adecuada implementación del arnés es imprescindible para evitar riesgos en el uso de una grúa de transferencia, por ello la importancia de contar con todas estas opciones.

A continuación os proponemos 6 aspectos a tener en cuenta en la valoración, elección e implementación de un arnés:

1. Definición de la tarea.
Es conveniente plantearse cuál es el objetivo de la transferencia (usar la bañera, pasar de cama a silla, etc.), ya que por razones de seguridad es posible que debamos tener más de un arnés o incluso descartar alguna transferencia. Por ejemplo, al valorar un arnés para una persona con movimientos impredecibles,  no es lo mismo que lo quiera utilizar para tareas de higiene que para una transferencia de cama-silla. En el primer caso se precisa un arnés con un agujero más amplio que puede no ser seguro para esta persona.

2. Estado de los tejidos de la piel. 
Es habitual que la persona que va a utilizar un arnés, tenga riesgo de úlceras por presión (UPP), cizallamiento, etc. Un material ultra deslizante disminuye la fricción y el cizallamiento, y facilita la colocación del arnés. La elección de la talla y la adecuada colocación del arnés, ayudará a prevenir las UPP.


Cambiar el ángulo 20º supone repartir el peso, liberando a los muslos de gran presión
3. Tipo de apoyo requerido. 

El soporte es lo que mantiene a la persona en posición y va a depender en gran medida de la forma del arnés.. Habrá que tener en cuenta que los arneses que proporcionan un mayor soporte, permiten menos acceso a la persona pero más confort y seguridad. Por el contrario, los arneses con menos soporte, permiten más acceso pero pueden provocar más presión y en algunos casos menos seguridad. 

4. Grado de seguridad
Hay varias características del usuario que pueden conllevar riesgos: hipotonía, hipertonía, movimientos involuntarios, obesidad, etc. En estos casos se precisa un arnés con mucho soporte. Un cinturón de seguridad puede ser una opción para aumentar la seguridad. Hay arneses que ofrecen una mayor seguridad (incluso con gran apertura), por ejemplo el Erreka Tux Plus o el Erreka Convenience Plus y arneses especiales como el Erreka Extensor, para personas que tienen espasmos en extensión.
En general, los arneses para inodoro e higiene son muy populares entre los asistentes ya que ofrecen un excelente acceso para la higiene íntima. Sin embargo, a veces no suponen la opción más segura.

5. Talla requerida

Existen casos de usuarios que se han caído o salido del arnés por una mala elección de la talla. Se ha de escoger la grúa y el arnés del tamaño requerido. Puede consultar nuestro sistema de tallaje que tiene en cuenta la altura, la medida de la cadera y el peso, resultando 5 tallas para niños y 8 para adultos.

Ejemplo de elección incorrecta de la talla. Puede provocar una caída

6. Implementación
El trabajo casi está hecho, pero puede irse al traste sin una buena implementación. La elección de un arnés debe terminar detallando bien el plan de la transferencia y asegurándose de que el asistente está formado.
El ciclo de vida de un arnés depende principalmente de la frecuencia de lavado y sus condiciones. Es importante leer las instrucciones para conocer los cuidados del arnés.

Los arneses deben de ser inspeccionados antes de cada uso: descosidos, limpieza, desperfectos, etc

miércoles, 16 de mayo de 2012

La usabilidad, pieza clave para la autonomía.


Cuando terminaba el último curso de arquitectura técnica, empecé a notar los
primeros síntomas de mi enfermedad.

Después de interminables pruebas, mi médico dictó sentencia: “tienes esclerosis múltiple”.

Pensé que mi trayectoria profesional había terminado, pero con el paso de los años he comprobado que no era así.

Recuerdo que me empecé a fijar en el espacio que me rodeaba, con el fin de optimizar mis movimientos, que paulatinamente se iban degradando debido a la evolución de mi enfermedad.

Lo que inicialmente empezó como una manera de prolongar mi autonomía, posteriormente se convirtió en un conjunto de enunciados prácticos que podrían ser un complemento perfecto a la hora de proyectar mi entorno, con la ayuda de la tecnología.

Pongo algunos casos prácticos: el lavamanos era la pieza de uso sanitario que más utilizaba y por lo tanto lo debía colocar justo enfrente de la puerta de entrada del cuarto de baño, también que el inodoro debía estar situado en el lado donde no estuviera el mando de mi silla eléctrica, y así un largo etc.

Me di cuenta que en la carrera habíamos estudiado a fondo el código de accesibilidad, pero que éste no tenía en cuenta los movimientos y maniobras que debía realizar una persona con la movilidad reducida, tal y como me sucedía a mí.

Cuando empecé a darme cuenta de la importancia de este aspecto, decidí buscar un nombre a todo esto. Al descubrir que no existía, busqué un concepto que fuera intuitivo y que se aproximara a esta realidad.

Fue entonces cuando descubrí el término informático de usabilidad y lo apliqué a la arquitectura. Sin haberlo pretendido nació lo que hemos denominado en BJ-Adom la usabilidad arquitectónica, o simplemente USABILIDAD.

De esta manera un espacio podía ser accesible, pero no cumplir criterios de usabilidad, sin embargo, difícilmente podía suceder al revés.

Por fin había conseguido el complemento perfecto a la autonomía que había
conseguido, gracias al empleo de la tecnología.

Artículo escrito por: Joaquín Romero Salord

lunes, 14 de mayo de 2012

Ventajas del control por radiofrecuencia respecto a infrarrojos


La mayoría de los mandos a distancia disponibles para controlar el entorno, utilizan señales de infrarrojos para dar órdenes a otro dispositivos. Esta tecnología basada en la emisión de una señal luminosa, no visible para el ojo humano, es la que también utilizan los mandos a distancia de los aparatos electrónicos que se usan en el hogar como la TV, el equipo de música, etc. Muchas veces hemos podido comprobar que para controlarlos necesitamos apuntar con el mando hacia el dispositivo para que responda, ya que se necesita visibilidad entre el mando y el receptor.

Pero, ¿qué ocurre cuando lo que queremos controlar no está en la misma habitación? ¿Cómo podemos dar órdenes a dispositivos hacia los que no podemos apuntar directamente? Una solución es utilizar señales de radiofrecuencia. Las señales de radiofrecuencia, parecidas a las que utilizan los móviles, permiten transmitir información a largas distancias, incluso atravesando paredes y sin necesidad de que el mando y el receptor estén encarados. 

El uso de esta tecnología es ideal, por ejemplo, para activar a distancia una alarma de aviso a un cuidador o para controlar dispositivos que se mueven como podría ser el caso de grúas de techo. Del mismo modo es útil para controlar dispositivos con los que no hay visibilidad, como una cama motorizada; también para evitar desplazarnos, si queremos abrir la puerta a una visita o si deseamos anticiparnos y encender la luz de una estancia o un pasillo mientras nos acercamos.

Por este motivo, los mandos BJ incorporan estas dos tecnologías: infrarrojos y radiofrecuencia. Gracias al control por radiofrecuencia se pueden aprovechar las ventajas que nos ofrece esta tecnología y gracias la control por infrarrojos se pueden integrar en el mismo mando el control de los dispositivos que ya disponen de mandos a distancia. De esta forma se consiguen unir en un único dispositivo las máximas prestaciones para favorecer la autonomía de las personas con discapacidad.

martes, 8 de mayo de 2012

¿Quieres dejar el arnés en la silla? Arnés Airflow


En general, se recomienda quitar los arneses una vez realizada la transferencia, ya que se puede sufrir un exceso de calor y a largo plazo pueden aparecer problemas en la piel. Aunque muchos de los arneses del mercado están hechos de materiales transpirables, algunos asientos y cojines no. Por ello, no circula el aire y se produce sobrecalentamiento.

El arnés Erreka Airflow ha sido diseñado para dejarlo puesto en la silla. Gracias a su malla de 3D de poliéster, ofrece un laberinto de surcos para que el aire circule libremente entre la persona y el asiento.

Para comprobar que efectivamente dejar el arnés Airflow bajo la persona en la silla no causa problemas en los tejidos, se realizó un ensayo con un mapa de presión. Como se puede ver en la imagen, los mapas ilustran que no hay cambio significativo en la distribución de la presión entre el sujeto sentado en un cojín Jay 2 sin arnés y el sujeto sentado en el mismo cojín con el arnés Airflow.

   Sujeto sentado sobre Jay 2                      Sujeto sentado sobre arnés Airflow 
                                                                             sobre cojín Jay 2
 
Por último, este arnés viene provisto de unos bolsillos donde recoger los lazos cuando no se está usando, para evitar que se enganchen en las ruedas de la silla.

Os recordamos que la valoración y elección adecuada del arnés es imprescindible para evitar riesgos en el uso de una grúa de transferencia.

jueves, 3 de mayo de 2012

5 errores típicos en el diseño de un baño accesible


En la actualidad vemos muchos baños supuestamente adaptados que debemos de adaptar otra vez. 

¿Cuales son las razones principales? 

Os presentamos un compendio de los 5 errores principales:
  1. Pequeño escalón a la entrada de 2cm que hace impracticable el uso de la silla de ducha. Es decir, cuesta una barbaridad entrar y salir de la ducha, que en algunos casos se agrava mucho con giros de 90º necesarios para poder acceder o salir de la zona de ducha.
  2. Uso de un sistema de ducha que implica el uso de una gran mampara para retener el agua. Uf! ¿Habeís probado manipular esas mamparas llenas de imanes y gomas en baños pequeños? 
  3. Poner la alcachofa en una orientación que implique el uso de mamparas 
  4. No dejar espacio suficiente en los laterales para que se pueda ubicar una silla de ducha sobre el inodoro. Hace 5 años "adaptaste" el baño y hoy que estrenas tu silla de ducha, ves que no puedes ubicarla en el inodoro. Y te preguntas ¿cómo accedo al inodoro?
  5. No dejar espacio sufiente para el asistente en la ducha. Parece otro detalle sin importancia, pero ¿cómo puede tu asistente ayudarte en el baño? ¿se "ducha" cada vez que te asiste en la ducha? La adaptación del baño se ha de hacer una vez y ¡bien! Es lo más efectivo.

jueves, 26 de abril de 2012

¿Qué cosas son las que más utilizo ahora en mi casa (II)?Entrar y salir de casa


Me gusta decir a mis amigos que vivo en un barrio límite, en todo lo que se refiere a la accesibilidad, ya que está en la falda del Parc Güell y son múltiples los desniveles que hay que salvar.
Si a esto le sumamos que para llegar a mi propia vivienda tengo que superar 5 obstáculos, esta simple acción se convierte en una odisea.
De esta manera todos los días para entrar y salir de mi casa tengo que realizar las siguientes acciones:
  1. Abrir la puerta de la calle.
  2. Salvar el desnivel de 3 peldaños que hay en la entrada.
  3. Abrir una segunda puerta, que cierra la portería a modo de cancela.
  4. Coger el ascensor.
  5. Abrir la puerta de mi vivienda.
Si no tuviera adaptadas todas estas zonas sería incapaz, por mis propios medios, de superar cualquiera de estos 5 puntos.
Con el nuevo mando BJ Control Pro la pulsación ha mejorado mucho, ya que apenas hay que realizar fuerza a la hora de pulsar y se ha incorporado la opción de secuencias, gracias a la cual con una única pulsación, puedo realizar varias acciones a la vez como: abrir una puerta, accionar una luz y llamar al ascensor.
Recuerdo que cuando tuve que adaptar el ascensor, la empresa encargada se sorprendió de que se pudiera hacer algo así. Por mi parte le enseñé todos los certificados de homologación que dispone BJ-Adom, conforme los productos cumplen la normativa.
Por último y con el fin de que el presupuesto que debían realizarme estuviera ajustado, les pedí que el trabajo lo realizaran en función del número de horas empleadas, y que ellos me dieran exclusivamente el precio/hora.
Me quedo muy tranquilo, ahora que la enfermedad sigue avanzando y pierdo movilidad en las manos, saber que el día de mañana puedo controlar todo con un ligero movimiento de cabeza, a través de un conmutador, que se conecta al mando BJ y puedo continuar valiéndome por mi mismo.

viernes, 20 de abril de 2012

¿Qué es el control por barrido?


Los sistemas domóticos facilitan la autonomía de las personas con discapacidad. ¿Pero qué ocurre, como suele suceder en la mayoría de los sistemas convencionales, cuando el dispositivo que controla y da órdenes no es accesible? ¿Cómo hacer accesible un entorno automatizado, independientemente de la discapacidad que se tenga?
 
La solución está en los mandos accesibles que permiten el control por barrido, como es el caso del mando Control Pro BJ-256. Este mando, además de ser especialmente accesible para el control por pulsación directa, permite acceder mediante barrido. Para acceder al mando basta conectar al mando el conmutador que mejor se adapte a las capacidades del usuario: ya sea, por ejemplo, captando un micromovimiento, mediante soplido o aspiración, mediante movimientos en las extremidades o en la cara, por pestañeo, etc. Al accionar el conmutador, se iluminan de forma secuenciada cada una de las casillas del mando (a esta secuencia se le denomina barrido). Cuando se ilumina la casilla deseada, basta accionar de nuevo el conmutador para escogerla y ejecutarla.

Para un acceso más rápido, el mando dispone de una segunda opción de barrido: la primera acción sobre el conmutador inicia el barrido iluminándose todas las casillas de una fila. Una segunda acción sobre el conmutador permite escoger la fila de la casilla deseada, iniciándose el barrido de cada una de las casillas de la fila escogida. Una tercera acción del conmutador permite escoger la casilla deseada.

Este método de acceso a los mandos de control facilita la autonomía de las personas, independientemente de su discacapacidad; basta disponer del conmutador que se adapte a las capacidades del usuario para poder superar todas las barreras del entorno.